Con todo lo visto hasta ahora, parece evidente que un juguete no debería comprarse o autoconstruirse de forma impulsiva, por capricho o por tendencias de moda. Dada su importancia como elemento lúdico y educativo, merece la pena adquirir, antes de adquirir un juguete, dedicarle un poco de reflexión.
Deberíamos tener en cuente como mínimo los siguientes items:
- Fijarse en la edad, el nivel de madurez, y el desarrollo del niño o la niña a quien va dirigido.
- Evitar las distinciones de sexo.
- Procurar seleccionar aquellos que estimulen la imaginación, la creatividad o cualquier aspecto de la personalidad.
- Buscar que los juguetes sean variados (no excesivos) y suficientes (escasos).
- Comprobar durabilidad y la higiene.
- Leer detenidamente las etiquetas (si se compra).
- Procurar que no fomenten valores poco adecuados para la educación del niño o la niña.
- Y si puede ser, que sean de consumo solidario.
