La actividad lúdica en muchas ocasiones precisa de algunos elementos que la complementan, enriquecen y estimulan. De hecho, existe una relación entre el juego y el material lúdico que se va a usar.
Estos elementos o materiales de juego pueden ser muy variados:
- Materiales de la naturaleza como agua, tierra, barro, piedras, hojas, huesos, etc...
- Objetos y materiales variados no diseñados especialmente como objetos lúdicos, tales como tapones, cajas, pinzas, cordeles, botes, trapos, etc...
- Creaciones artesanas o industriales especialmente diseñadas y confeccionadas para tal fin.
- Objetos cotidianos que se transforman automáticamente en juguetes con la ayuda de la imaginación y la creatividad del niño o la niña.
Podemos definir la palabra juguete como aquellos materiales creados específicamente como objetos de juego y que consigan este objetivo, es decir, que las niñas, los niños o demás personas destinatarias efectivamente jueguen con ellos, así, el juguete ha de entretener, divertir, proponer acción y nunca coartar la imaginación ni impedir la libre expresión.
